June 29th, 2011

Recomendación por André Schrei

Sixpence None The Richer - Kiss Me 

May 3rd, 2011

Discurso del osopor Julio Cortazar

Soy el oso de las cañerías de la casa, subo por los caños en las horas de silencio, los tubos de agua caliente, de la calefacción, del aire fresco, voy por los tubos de departamento en departamento y soy el oso que va por las cañerías. 
Creo que me estiman porque mi pelo mantiene limpios los conductos, incesantemente corro por los tubos y nada me gusta más que pasar de piso en piso resbalando por los caños. A veces saco una pata por la canilla y la muchacha del tercero grita que se ha quemado, o gruño a la altura del horno del segundo y la cocinera Guillermina se queja de que el aire tira mal. De noche ando callado y es cuando más ligero ando, me asomo al techo por la chimenea para ver si la luna baila arriba, y me dejo resbalar como el viento hasta las calderas del sótano. Y en verano nado de noche en la cisterna picoteada de estrellas, me lavo la cara primero con una mano, después con la otra, después con las dos juntas, y eso me produce una grandísima alegría. 
Entonces resbalo por todos los caños de la casa, gruñendo contento, y los matrimonios se agitan en sus camas y deploran la instalación de las tuberías. Algunos encienden la luz y escriben un papelito para acordarse de protestar cuando vean al portero. Yo busco la canilla que siempre queda abierta en algún piso; por allí saco la nariz y miro la oscuridad de las habitaciones donde viven esos seres que no pueden andar por los caños, y les tengo algo de lástima al verlos tan torpes y grandes, al oír cómo roncan y sueñan en voz alta, y están tan solos. Cuando de mañana se lavan la cara, les acaricio las mejillas, les lamo la nariz y me voy, vagamente seguro de haber hecho bien.

May 1st, 2011

Ella espera,

por Adelaida Loukota


La verdad le daba un poco de pena admitirlo, pero ese lunes lo esperó hasta que fue doloroso. También lo esperó el martes, el miércoles. Ella Penélope, sentada en el lugar de siempre, con la ansiedad de siempre. Hasta le hubiera gustado saber tejer para matar un poco el tiempo. Después pensó que si fumara la espera sería un poco más entretenida. La gente que fuma por lo menos debía verse más interesante de lo que ella se miraba. Sostenía un libro en las manos, pero no podía concentrarse en la lectura, abandonaba la página cada veinte segundos y lo buscaba. Nada. A veces le parecía que él la espiaba de lejos, como si quisiera asegurarse de que lo esparaba todo el tiempo. Como si quisiera comprobar que era cierto que ella estaba ahí, esperándolo. Ella desazón, ella malhumor, ella nostalgia. Nada. Ella certeza, él tampoco vendrá hoy.

April 30th, 2011

Entre vos y yo

por Adelaida Loukota

Yo soy una guerra anunciada, amor. Conmigo hay demasiadas posibilidades para salir herido y quizás lo malo sea que te lo diga de frente. Sabés, no voy a prometer que te querré por siempre, porque no sé cuánto tiempo es eso y quizás a vos no te baste esta forma mía de quererte un día a la vez.

Vos, en cambio, sos la muerte en la víspera. Me dejás en la agonía de un teléfono que no suena, me abandonás a la espera de una respuesta que no llegará

April 29th, 2011
April 28th, 2011

 Confío,

por André Schrei


Cuando escribo, lo hago para mostrar lo que no digo

y cuando comparto lo que escribo, es porque quiero,

que alguien me escuche.

He visto tus ojos como no he visto los de nadie,

Puedo hacerlo por horas que en verdad lo disfruto

No porque me gustes ni porque pueda pasar

Sino porque confío en ti y siento reciprocidad

(O eso creí)

Te oigo hablar, y escucho una melodía desafinada

no porque me disguste, sino porque falta algo

Trato de escucharte, y mandas mensajes incompletos

Trato de entenderte, y duele pensar que me equivoqué

Te expresas de muchas formas

pero nunca me has dicho qué sientes

Siento que desconfías al no contarme que pasa

Creo que me engañas al no decirme que piensas

Sé que asumes al no preguntarme

Te quiero como a pocos y eso no va a cambiar

Confío ciegamente en tí, y eso así seguirá

No digo que no seas mi amigo,

Tengo miedo de no ser el tuyo

Temo no ser la persona en la que tú puedes confiar

No por orgullo propio, por la carencia de alguien más.

Tengo una sola pregunta

¿Sabes que estoy aquí?

(Source: facebook.com)

April 27th, 2011
April 25th, 2011

Entre vos y yo (variación primera) 

por Adelaida Loukota


Desperté y lo tuve todo claro, amor, el nuestro es un problema de espacio.

Yo quiero tener un espacio en tus actos pero vos ya tenés llenos todos los espacios de tu vida. Irrumpir en tu mundo es forzar las cosas, es como querer escribir una novela en los márgenes de una libreta que ya no tiene renglones disponibles.
El asunto sería más simple si fuera un lío de amor o desamor, pero estamos lejos de ese tipo de pleitos. Supongo que tendré que aceptar que soy un personaje de otro cuento; alguien que de pronto pensó que era buena idea colarse en una historia que podía tener final feliz, sin considerar que la vida no le permite ese tipo de licencias poéticas.

March 31st, 2011

 

Fragmento de mí, esta noche

Cuando uno se pone a oir a Leonard Cohen al final de la noche, se puede concluir con seguridad que la tarea pendiente, el inminente desvelo y la falta de quien me acompañe en la cama las pocas horas que decida dormir puede no ser tan mala después de todo. Y aunque hoy me pasen por la cabeza un par de temas recurrentes, cabe decir que mi pensamiento no es de 140 caracteres y que por ahí un par de acordes y una que otra nota desafinada de Leo es la que mejor captura lo que siento, lo que sé y lo que no.

March 30th, 2011

Sin Título IV

Una distante y tenue luz proyecta un suspiro de
/sombra sobre mi abdomen,
a medida que un fino rastro de vellos
delinean un recorrido por mi pecho
hasta mi ombligo y más allá.
Más adelante, el sendero se engrosa e intermitente,
se eriza en una noche fría y una inminente madrugada,
que se anticipa severa.
No tanto después noto una luna que,
lejana, se plantea vigilante en la penumbra.
Me ladeo y pienso en vos
y en la forma que me gustaría palpar tu desnudez
y asirla con la propia
bajo el manto de la decembrina oscuridad,
en cómo una noche podría estrecharse
y encajar en una medida de tiempo
equivalente al soplo que emite una boca
pronunciando una sílaba escueta
o bien,
prolongarse al tiempo de espera que representa tu ausencia.
Ahora maldigo la mala fortuna de tenerte lejos,
cubro mi desnudez con la vergüenza a cuadros de la oscuridad
y pienso en lo difícil que es dormir cuando no estás.
Te extraño esta noche.